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Autor: Responsabilidad Social , 19 de julio de 2020

Trata de personas en el contexto de COVID-19

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Por Claudia Romanelli, Líder de Ciudadanía Corporativa IBM Latinoamérica

Pasará algún tiempo antes de que comprendamos plenamente todas las cuestiones sociales causadas por la pandemia de Coronavirus, pero sin duda, la trata de personas es uno de los temas más controvertidos y difíciles en estas circunstancias. La llamada esclavitud moderna, es un crimen humano y financiero generalizado que hoy ocupa la tercera posición en el ranking en la economía del crimen organizado internacional, sólo superado por el tráfico de drogas y armas, victimizando a más de 40.3 millones de personas en todo el mundo y, por desgracia, en plena expansión.

La esclavitud moderna tiene muchas caras, todas vinculadas a la vulnerabilidad y la desinformación, por parte de las víctimas de la trata, y por la población en general que no conoce patrones indicativos de una posible situación de tráfico. En América Latina, una proporción significativa de víctimas de la trata de personas son explotadas en la prostitución (58 a 59%) o en trabajos forzados (32 a 34%); a trata de personas también es parte integral de los negocios en torno a la provisión de servicios domésticos, a las adopciones ilegales y a la mendicidad impuesta, sobre todo en Sudamérica, según el informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).

¿Cómo sucede la trata de personas, quiénes son sus víctimas en la actualidad? Hay un patrón común, hombres, mujeres y niños que buscan una vida mejor, son coaccionados o engañados con falsas promesas, para alejarse de casa y luego son sometidos a regímenes forzados de trabajo que por sus características y privación de los derechos de la persona, equivalen a la esclavitud moderna. Muchos son indocumentados y en países que no conocen el idioma. En América Latina, la esclavitud tiene una característica social particularmente dramática: las víctimas son en su mayoría adolescentes o niñas, el 80% son mujeres y el 50% son menores de edad.

Un informe reciente de la Oficina de las Naciones Unidas indica que es probable que las consecuencias económicas de la pandemia conduzcan a un aumento del contrabando de migrantes y la trata de personas de los países más afectados, donde se está "reclutando"’ a destinos más prósperos, que los ‘utiliza’, especialmente teniendo en cuenta los niveles de desempleo en los países más pobres.

Conocemos el problema, conocemos el impacto, estamos trabajando en la solución

En primer lugar, debemos empezar a pensar en la esclavitud moderna como un crimen financiero, altamente rentable y generalizado, con consecuencias devastadoras para las personas. Según la Organización Internacional del Trabajo, la industria del trabajo esclavo se estima en 150 mil millones de dólares en todo el mundo, tan lucrativa como el crimen financiero de cuello blanco o el tráfico de drogas.

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